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Infantil

título de la sección 1

Doctor enseñando una maqueta de esqueleto a un niño

La especialidad de Traumatología Infantil se encarga del tratamiento de lesiones traumáticas del niño, adecuando cada procedimiento de acuerdo al tipo de lesión y edad del paciente, ya que este último factor es muy importante en la elección del tratamiento.

La ortopedia infantil en tanto, se ocupa de la prevención, diagnóstico y tratamiento de las afecciones del sistema músculo esquelético. Todo niño durante su crecimiento debería tener al menos un control anual con un ortopedista infantil para revisar sus pies, caderas, columna y extremidades en general.

Si tienes dudas acerca de cómo se está desarrollando tu hijo o de cuándo y cómo se deberían presentar algunos hitos de su crecimiento, en Clínica Ciudad del Mar contamos con especialistas en Traumatología y Ortopedia Infantil para resolver todas estas dudas y orientarte en temas como el correcto uso del calzado, actividad física, entre otros.

Patologías

  • Es una causa común de consulta, cuando los niños caminan con los pies “hacia adentro” y las rodillas separadas. Ésta, junto a otras alteraciones de la marcha, son completamente normales hasta cierta edad. Tanto el fémur como la tibia, que son los huesos que forman la extremidad inferior, están rotados hacia adentro en los primeros años de vida y a medida que el niño va creciendo, esa rotación va cambiando de forma automática, hasta adoptar la posición normal de marcha, entre los 8 y 10 años.

    Tratamiento:
    Se recomienda controlar con un especialista para descartar otras causas.
  • Los niños nacen con un tejido adiposo que se ubica en la zona donde posteriormente se forma el arco plantar. Esta condición fisiológica del pie plano con el que nacen todos los niños es normal hasta los 4-5 años, que es cuando comienza a formarse el arco.

    Tratamiento:
    Solo se debe estudiar si existe una asimetría importante en los pies, mucho dolor, fatiga o rigidez al caminar o hacer ejercicio. En esos casos, se hace necesario un tratamiento que depende de cada paciente y puede consistir en uso de plantillas.
  • Usualmente se menciona como dolor de crecimiento. Cuando un niño tiene este dolor, se debe identificar de dónde viene y si existen patologías adicionales que lo estén generando, como alguna infección, patología deportiva, enfermedades reumatológicas, inflamaciones, etc. El dolor es preocupante cuando se mantiene en el tiempo, despierta al niño en la noche o está asociado a otros síntomas como la fiebre.

  • Es una alteración del desarrollo de las caderas, presente desde el nacimiento. Puede alcanzar distintos grados. Es más común en niñas y en el primer hijo. Tratar esta patología es fundamental, porque los problemas en la formación de la articulación de la cadera pueden causar artrosis en esta zona.

    Tratamiento:
    El tratamiento en los casos menos severos, es el uso del arnés de pevlik, un sistema de correas ancladas a las piernas que posiciona la cadera para corregir el problema. Si después de este tratamiento no se logran los efectos esperados, o en casos más severos, se puede utilizar yeso o incluso cirugía.

Equipo

Dr. Alejandro Peña
Dr. Alejandro Peña

Dr. Alejandro Peña

Dr. Diego Barros
Dr. Diego Barros

Dr. Diego Barros

Dra. Mireya Mellard
Dra. Mireya Mellard

Dra. Mireya Mellard

Dra. Margarita Feris
Dra. Margarita Feris

Dra. Margarita Feris

Dr. Sergio Muñoz Buhler
Dr. Sergio Muñoz Buhler

Dr. Sergio Muñoz Buhler

Preguntas frecuentes

  • A diferencia de los adultos, los niños están en constante crecimiento y desarrollo y durante este proceso, se irá modificando su estructura esquelética, el crecimiento de sus huesos, el rango de movilidad articular y aumentará su masa y potencia muscular. Estas características hacen que los tratamientos de un adulto sean completamente diferentes que los de un niño y por eso, debe ser tratado por un especialista infantil.

  • La displasia de cadera es una de las malformaciones congénitas más frecuentes entre la población. Se estima que 1 de cada 500 nacidos tiene este problema. Su pesquisa debe realizarse a los 3 meses de vida con una radiografía de pelvis; si existen factores de riesgo para displasia el diagnóstico se adelanta con una ecografía al mes de vida.

    Si se pesquisa tempranamente, el tratamiento es usar correas de Pavlik; un arnés que tiene por función mantener durante algunos meses las piernas abiertas -o abducidas-, favoreciendo así la correcta maduración de las caderas.

  • En promedio, y de no mediar una enfermedad neurológica, los niños comienzan a caminar entre los 12 y 18 meses.

    El calzado ideal es aquel que protege al niño del frío y de sufrir heridas al caminar por superficies irregulares. En términos generales, un zapato adecuado debe:

    · Ser fabricado con una tela respirable.

    · Tener un contrafuerte firme para evitar lesiones por torsión a nivel del tobillo

    · Ser liviano y flexible para acompañar el movimiento natural del pie, con una base de apoyo estable.

    · Tener una horma ancha o redondeada para que los dedos se ubiquen libremente al interior.

    · Poseer suela antideslizante.

    · Incorporar algún sistema de absorción de impacto (en la suela o en el interior del calzado).

  • Un motivo de consulta frecuente es la forma de caminar de los niños. Los padres o abuelos se preocupan porque caminan con los “pies hacia adentro”. En la mayoría de los casos esta condición es normal y parte del desarrollo fisiológico de los niños.

    Sin embargo, cuando la alteración de la marcha se asocia a caídas frecuentes, inestabilidad, incapacidad de desarrollar ciertos ejercicios en educación física, es mejor acudir a una evaluación ortopédica en Traumatología Infantil para descartar otras causas.

  • Las deformidades angulares alrededor de las rodillas pueden ser de 2 tipos: Genu Varo (piernas arqueadas) y Genu Valgo (rodillas juntas). Ambas se presentan en distintas etapas del crecimiento de los niños, y, hasta cierta edad, se consideran una alteración fisiológica o propia del desarrollo.

    Es importante consultar cuando las rodillas arqueadas persisten más allá de los 2 años. Si, por el contrario, el niño o niña camina con las rodillas juntas y los pies separados más allá de los 7 años, o si esto se asocia a dolor de rodilla, hay que consultar.

  • La escoliosis puede ser detectada en los primeros años de vida mayoritariamente en casos de patología congénita o neuromuscular; sin embargo, la escoliosis más frecuente se presenta en la adolescencia, cercana a la pubertad.

    El 3% de la población padece una anomalía de columna desviada, siendo niñas y mujeres las más afectadas.

  • Un motivo de inquietud de padres y abuelos son los denominados dolores de crecimiento; su causa es desconocida y en terminología clínica se conoce como “dolor óseo recurrente benigno”. Se trata de episodios de dolor en extremidades inferiores, de predominio nocturno y que puede afectar a niños desde los 3 años.

    La característica más distintiva es que el dolor es difuso y al día siguiente de un cuadro de dolor, los niños no presentan síntomas.

    Los padres deben preocuparse cuando:

    · El niño no quiere jugar o cojea en forma persistente.

    · Los dolores se presentan tanto de día como de noche.

    · El dolor no pasa con masajes o analgésicos.

    · El dolor es recurrente en un mismo lugar.

    · El dolor se asocia a baja de peso o decaimiento.