ACV: cada minuto de espera significa perder cerca de dos millones de neuronas

El accidente cerebrovascular es la principal causa de discapacidad en adultos en Chile. A propósito del Día Mundial del ACV, este 29 de octubre, especialistas explican cómo reconocer las señales de alerta, cómo actuar y qué ocurre desde que el paciente llega a urgencia.
Viña del Mar, octubre 2026.- Una mano que de pronto no responde, una sonrisa que se tuerce hacia un lado o palabras que no logran salir. Así suele comenzar un accidente cerebrovascular (ACV), una emergencia en la que el tiempo define buena parte de lo que viene después. Si la persona llega a un centro preparado dentro de las primeras 4,5 horas, existen tratamientos capaces de disolver o retirar el coágulo que bloquea la arteria y reducir de manera importante las secuelas.
“El error más frecuente es esperar a ver si la sintomatología pasa, o pensar que es cansancio o estrés. Durante un ACV se pierden cerca de dos millones de neuronas por minuto, así que esa espera tiene un costo enorme. Ante la duda, siempre es mejor consultar de más que de menos”, explica el Dr. Andrés Villagrán, neurólogo de Clínica Ciudad del Mar.
¿Cómo reconocer un ACV y qué hacer?
Los síntomas aparecen de forma súbita. Las tres señales principales son el rostro caído o torcido, la pérdida de fuerza en un brazo o una pierna y la dificultad para hablar o entender. Ante cualquiera de ellas, se recomienda:
- Acudir al servicio de urgencia más cercano.
- Fijarse en la hora en que comenzaron los síntomas, un dato clave para definir el tratamiento.
- No dar medicamentos, alimentos ni líquidos a la persona.
- No esperar a que las señales desaparezcan, aunque duren solo unos minutos.

¿Qué ocurre cuando un paciente con ACV llega a urgencia?
Desde que un paciente con sospecha de este tipo de accidentes llega a urgencia comienza una carrera contra el reloj. Se activa el llamado Código ACV, un protocolo que pone en marcha de forma simultánea a los equipos de urgencia, neurología, imagenología, hemodinamia, UPC y laboratorio, para que cada paso se mida en minutos. Lo primero es un escáner cerebral, que permite saber si se trata de un accidente de tipo isquémico (por una arteria obstruida) o hemorrágico (por la ruptura de un vaso).
Clínica Ciudad del Mar cuenta con atención de urgencia neurológica 24/7 y resuelve el 100% de los ACV isquémicos en toda su magnitud, desde que el paciente ingresa a urgencia hasta su tratamiento y rehabilitación. Por esta capacidad resolutiva, es además centro de derivación para pacientes con ACV. Su equipo está integrado por neurólogos acreditados, con años de experiencia en urgencia.
¿Cómo se trata un ACV isquémico?
En los casos isquémicos se puede administrar un medicamento endovenoso que disuelve el coágulo, procedimiento conocido como trombólisis. Cuando la arteria afectada es de gran tamaño, el coágulo se retira con un catéter en la sala de hemodinamia, lo que se denomina trombectomía mecánica. Después viene el monitoreo en la UPC y una rehabilitación que, idealmente, comienza durante la misma hospitalización.
¿Hasta cuándo se puede tratar un ACV?
La trombectomía ha cambiado el pronóstico de los ACV más graves. Además, en pacientes seleccionados permite tratar incluso hasta 24 horas después de iniciados los primeros signos. En Clínica Ciudad del Mar, este procedimiento lo realiza un equipo de Neurorradiología Intervencionista, que trabaja coordinado con urgencia, neurología, pabellón y unidad de paciente crítico desde la llegada del paciente.
“Con la trombectomía mecánica llegamos hasta el coágulo a través de un catéter que se introduce por una arteria, por la muñeca o la ingle, y lo retiramos para que la sangre vuelva a irrigar el cerebro. En los casos en que se tapa una arteria grande, realizar el procedimiento a tiempo puede marcar la diferencia entre recuperar la independencia o quedar con una discapacidad severa. Hoy sabemos que algunos pacientes pueden beneficiarse incluso varias horas después de iniciados los síntomas, por eso nadie debería quedarse en la casa pensando que ya es tarde para consultar”, señala el Dr. Rodrigo Riveros, neurorradiólogo intervencionista de Clínica Ciudad del Mar.
¿Se puede prevenir un ACV?
Los ACV se pueden evitar cuidando los llamados factores de riesgo cardiovascular, como la presión arterial alta, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo y el sedentarismo.
“Nadie está exento. Los ACV son más frecuentes en la población mayor, pero pueden ocurrir a cualquier edad. Por eso es importante controlar los factores de riesgo y, frente a cualquier síntoma, consultar de inmediato”, advierte el Dr. Andrés Villagrán.